lunes, diciembre 28, 2009

Manolito, mi gran amigo

Lo pensé varios días, lo sigo pensando y sé que lo pensaré mucho tiempo más y jamás sabré cómo puedo empezar siquiera a describir a Manolo.
No pretendo de ninguna manera decir lo que todos ya saben de él, más bien, sí quiero decirles lo que él significa para mí.
A Manolo lo conocí, creo, casi desde que tengo uso de razón cuando iba de vacaciones a la Punta de Bombón.
Si bien mi amistad con él se dio gracias a Paty, su hermana, casi inmediatamente nos hicimos buenos amigos a pesar de que solo nos veíamos en verano.
Yo no he pasado todo lo que muchos, amigos y familia, deben haber pasado con él. Sin embargo, lo que vivimos lo guardo como el mayor tesoro que puedo tener.
Manolo era un ser incondicional, era un amigo a quién tú podías llamar a medianoche para cualquier cosa y él jamás se iba a negar a ayudarte o a estar contigo.
Recuerdo cuando nos sentábamos en la puerta de la casa de mis abuelos allá en La Punta a comer helados, a tomar una gaseosa, una cerveza, a comer un pedazo de chicharrón de chancho que me robaba de las ollas de mi abuela o simplemente a conversar.
Recuerdo las ocasiones cuando íbamos con la gente a la playa, a la discoteca de verano, las veces que me acompañaba a la chacra de mis abuelos y nos íbamos con mis hermanos y sus primos a bañarnos al río.
Recuerdo cuando después que vino a vivir a Lima casi siempre nos reuníamos para pasarla bien. Siempre con una sonrisa en la cara y una anécdota, de las muchas que tenía, a la mano.
Estar junto a Manolo era reírse con él y quererlo un poco más cada vez.
Confieso que si antes recordar todas estas y muchas anécdotas más eran motivo de risa y nostalgia, ahora para mí son motivo de rabia contenida y consternación porque sé que ya no está para pedirle que las cuente nuevamente.
A Manolo la última vez que lo vi fue en el 2007 cuando nos encontramos en la playa de La Punta en carnavales. Nos saludamos como siempre, como dos grandes amigos. Luego nos volvimos a ver cuando nos rescató de los zancudos a Claudia, mi esposa, y a mí, la siguiente noche, en La Pampilla.
No había necesidad de despedirse de él como si ya nunca lo fuera a ver. Simplemente era:"nos vemos, primo".
Y ahora ya no está...
La noche que se nos fue, después de hablar con Neil, su primo, y saber que ya no había más que hacer y aún antes de saber que había fallecido y de tratar inconscientemente de aferrarme a una esperanza, lloré como hace muchos años no lo hacía por alguien, lloré por mi amigo, lloré por mi primo, lloré por mi hermano.
No puedo asimilar, aún, que cada vez que de ahora en adelante vaya a La Punta, ya no lo vea. No puedo, ni por asomo, creer que no podré volver a hablar con él.
No obstante, todos los días lucho con la cabeza que me dice que no está y le enseño a mi corazón a decir que Manolo sigue con nosotros y que, simplemente, no puedo ir a verlo.
De repente es una justificación fácil para mí que estoy aquí en Lima, no lo niego. Si aún escribiendo esto se me escapan las lágrimas yo que solo soy un amigo, no puedo ni imaginar el dolor que debe sentir su familia, su esposa, sus hijos y todo aquel que está cerca de ellos.
Seguir adelante ahora que Manolo no está, es difícil. Sin embargo, por ti, hermano, lo haré y sé que tu familia y todos los que te queremos lo haremos. Así lo habrías querido tú.
Si Dios me sigue dando vida sé que algún día haré lo que una vez me dijiste. Ver a nuestros hijos, amigos, jugar en la playa mientras nosotros, panzones y calvos, nos tomamos una cerveza.
Feliz cumpleaños querido hermano... te quiero.


lunes, diciembre 21, 2009

Navidad sin Toribianitos


La Navidad llega con sus luces, regalos, remembranzas, tráfico, desorden, etc., etc... y su música.
Honestamente, debo decir que los villancicos, en su formato actual, casi nunca me gustaron y en esta época nos atacan por todos lados con, de cajón, los inacabables Toribianitos y muchos más que, la verdad, hacen que las letras de las canciones se me antojen empalagosas.
Hoy, mi buena amiga, Mónica (@capricho_x) me hizo un regalo de navidad que hará, que con gusto, lo ponga a sonar desde ahora y hasta después de navidad. Me regaló un CD que han lanzado al mercado, Guajaja, Pepe Vásquez y Marco Romero. Se trata de algunos de los más emblemáticos temas de navidad como "Los Peces en el Río", "Canta, Ríe y Bebe", "Noche de Paz", y otros más, fusionados con ritmos criollos.
El resultado es una, más que agradable, alternativa a los eternos y melosos villancicos de toda la vida. ¡A cantarle con guitarra y cajón al niño Jesús!

Aqui les dejo parte de una las canciones: Los Peces en el río

miércoles, noviembre 04, 2009

El Regreso

Hoy, un buen amigo nos hizo saber de un video hecho por músicos arequipeños en un bello homenaje a esa tierra que tanto amo: Arequipa.
Yo nací en Lima pero me siento muy identificado con la "Ciudad Blanca". Bruni, mi madre, y su familia son de allá.
"El Regreso" es un todo un himno para todo aquel que quiere a la tierra del Misti.
Esta versión esta muy bien hecha y demuestra que el talento esta en todas partes.

Aquí, los créditos:

Director: Oscar Delgado
Productores
Musicales: Renato Flores Gelvert Bardales
Creativo: Eduardo Rodríguez
Productora: Andrea Quevedo
Logística: Juan Carlos Bolaños
Asistencia: Javier Málaga Freddy Prieto

Voces: Marita Deglane Geovannasun Giuliana Medina Andrés Vásquez César Deglane Sebastián del Carpio Freddy Castillo Diego Quintanilla Hernán "Kabu" Gonzáles Choconga Roberto -Los Monkiss Lucho - Apuman
Guitarra clásica: Rolando Vento
Guitarra eléctrica: Luis Cuadros
Teclados: Arturo Bravo Cristian Valdivia
Bajo: Renato Flores
Batería: Luis Fernando Quintanilla
Percusión: Diego Rodríguez
Saxo: Miguel Valdivia
Trombón:Sergio Gómez
Trompeta: Víctor Zeta
Estudio de Grabación: Alive Studio
Realización Audiovisual:Productora Santiago


Felicitaciones a todos!

Y aquí, el video: