viernes, noviembre 04, 2005

Una modalidad más

La de nunca acabar. Este es un post que tenía pendiente hace algún tiempito atrás (poco más de 1 mes) Nadie está a salvo en la calle, eso es tan cierto como que el lapicero azul... es azul. Si estás en tu carro, te rompen la luna para robarte. Si estás en la calle caminando, te agarran entre 10 pirañas y te dejan más calato que bebé recién nacido. Si estas esperando tu combi o "custer", (peruanisticamente hablando) a la volada, te roban el celu o la cartera. Que lindo mi Perú. Y es precisamente de las "custer" que quiero contarles algo que me sucedió en una de ellas. Y se los cuento para que tengan cuidado. Resulta que iba rumbo a mi trabajo sentado en uno de los asientos individuales a la derecha del vehiculo. Justo el asiento que está delante del último en donde "entran 5 sin respirar". Bueno, el caso es que iba yo de lo más tranqui cuando de repente a mi costado se paró un tipo que a primera vista era como cualquier otro pasajero. Sin embargo, algo que hizo lo delató e hizo que pusiera mis cinco sentidos en alerta. Abrió la ventana y escupió a la calle por encima de la cabeza del tío que iba delante mio. "Ah! no" dijeme, este 'on no es de los "normales".
Bueno el carro seguía su rumbo cuando de repente al tipo se le cayeron 4 monedas de 10 céntimos "justo" al costado de mi asiento. Me dice: "Oe choche, voy a sacar mis monedas, un favor pe, muevete". Hummm.. confieso que al principio, a pesar de estar ya alerta, supuse que era cierto pero, no me levanté solo me moví hacia mi izquierda para que pueda recojer sus céntimos. El tipo se agacha (para esto yo tenía ya bien agarradas mis cosas) y comienza a buscar. Luego me dice: "Oe choche, no puedo sacarlas, levantate un toque pe". Me miró con cara de " si no te levantas, aquí quedas". Así que eso hice pero, parandome frente a él, es decir, solo retrocedí un paso hacía atrás para que tenga facilidad de movimiento. Y es precisamente en ese momento que un tipo del último asiento se pone de pie como que va a bajar. El tipo que estaba delante mio se agacha como queriendo buscar sus monedas pero, tratando, con su brazo de que vaya más atrás, es decir, que me pegue más al tipo que estaba en el último asiento. Cuando el tipo con su brazo me empujaba hacía atrás caí en la cuenta, giré mi cabeza y vi al tipo que ya estaba metiendo una mano en mi bolsillo. Lo único que atine a decir fue: "que mierda estas haciendo huevón..." pero con una voz tan diplomática que me dio miedo :P El tipo se hizo el loco, la gente volteó a mirar y los tipos solo dijeron: "esquina bajan". Se bajaron como que no se conocian y... fue como si nada hubiera pasado. Revisé mis bolsillos una y otra vez para ver que todo esté en su sitio. Y sí, felizmente, todo estaba en su sitio. Tengan mucho cuidado amigos mios y no crean que todo aquel que está detrás suyo está ahí "con buenas intenciones" :p

lunes, octubre 31, 2005

Marifota!!!


Esta es María Fernanda, la mayor de mis sobrinas. Es ella una niña de 5 años que si la conocieran coincidirian conmigo en 2 cosas: Uno, es una niña muy despierta para su edad. Es inteligente, imaginativa, directa (como todo niño y más), sincera y con una facilidad de palabra asombrosa y; Dos, le pasa cada cosa! Tiene en su haber muchas anécdotas que nos han hecho doblarnos de risa. Es como decimos nosotros una niña vieja. Les voy a contar una que es digna de mención y que casi me cuesta la vida.
Por un lado, es harto sabido, por quienes me conocen, que soy un declarado admirador de este genio de la literatura. J.R.R. Tolkien, autor de " El Señor de los anillos". María Fe me ha escuchado muchas veces hablar de la novela, me ha visto ver las peliculas y sostener intensas conversaciones a propósito de ella. Por otro lado, estamos en el mes de octubre, mes en la que gente de todo el Perú y del mundo convergen en la capital (Lima) para rendir culto a una de las imágenes más veneradas: La imagen del "Cristo de Pachacamilla" o como lo conocemos más comunmente: La imagen del Señor de los Milagros.
Ahora bien, a propósito de este santo, en el nido de María Fe sus profesoras siempre realizan una pequeña celebración en su homenaje. Para ello piden (cuado no) una "pequeña colaboración" para que todo "salga bonito". Bueno pues, llegó el día y la mamá de María Fe (mi hermana Charo) llevó de la mano a su hija, contenta como siempre de que su niña aprenda algo nuevo cada mañana en el nido donde los pequeños hacen lo mejor que saben hacer: ser niños.
Antes de ingresar María Fe le dice a su mamá: "Charo, yo le doy el donativo a mi miss pe". "Esta bien" le dice ella. La profesora sale a recibirlas en la puerta, se saludan y es allí donde sucede lo más inesperado, algo por lo cual mi hermana me sigue buscando para pegarme. María Fernanda saca de su bolsillito el donativo y muy inocentemente y con una seguridad propia de ella le dice: "Miss aquí traigo mi donativo para el Señor de los Anillos". Solo imaginen la cara de la profesora que, por cierto, jamás había escuchado el nombrecito. Imaginen la cara de la mamá de María Fe al escuchar tremenda frase. La profesora intercambiaba su mirada entre María Fe y la mamá de esta sin saber que decir. La mamá de María Fe miraba a su hija y a la profesora consecutivamente sin decidirse a correr dejando sola a su hija para que sea ella misma la que salga de su rollo o si buscarme para atacarme a palos. Lo cierto es que por su mente solo pasaba un pensamiento: "Miguel, de esta no te salvas!" Mientras eso sucedía que no fueron más que unos pocos segundos los ojitos de mi sobrina miraban al piso. Ciertamente se había dado cuenta de que algo andaba mal. Hasta que por fin su carita resplandeció y mirando a su profesora dijo: "No! no!, perdón, quise decir El Señor de los Milagros" El alma le volvió al cuerpo a mi hermana y la profesora por fin pudo relajar sus musculos faciales y borrar esa sonrisa congelada. Según mi hermana, trató de explicarle a la profesora, sin mucho éxito, que era "El Señor de los Anillos". Esto sucedió hace algunos días. Si mi hermana pregunta por mi, diganle que no me han visto.

viernes, setiembre 09, 2005

Para no creer

Mediodia, el sol en lo alto, fuerte pero, triste. Las calles de New Orleans inundadas y la gente buscando como salir adelante de la tragedia que los golpeó sin misericordia. Gente que busca gente y entre ellas veo a dos personajes. Quién es ese señor de espesa barba, alto y con una galopante ancianidad? Fidel? Fidel Castro? Y el otro más bajito, colorado como el solo que sin cesar sumerge un rolex atado a su muñeca en busca de sobrevivientes cantando una melosa salsa? George? George W. Bush? What!? Juntos!? Luchando codo a codo? Lo veo y no lo creo. Pero, ahí están. Esa es una imagen que no se ve todos los días asi que busco a Claudia para que ella también se sorprenda pero, no la veo, dónde estás Clau?. En eso, la alarma de mi celular suena. Me sobresalta, me angustia... me hace volver a la realidad. Todo era un sueño. No hay ni Fidel ni George ni las calles de New Orleans. Volteo y veo a mi bella Clau, durmiendo placidamente. Mentalmente me digo: "Por qué habré soñado eso? será un aviso? será el choripan que me comí anoche?" no lo sé. Lo único que sé es que no todos los sueños se hacen realidad. Y tú, de cuál fumas? :P